Sobre el bullying en la escuela, ¿Qué podemos hacer para detenerlo?

El bullying, es un término utilizado para identificar el acoso escolar. Este es un asunto de mucha seriedad. En algunos países, por ejemplo, se han realizado estudios que revelan que el bullying pudo ser una de las principales causas de suicidio juvenil, en el 40% de los casos informados.

¿Qué implica el bullying?

Algunos pueden pensar que se trata únicamente de acoso físico, sin embargo, el bullying implica mucho más que eso.

Abuso verbal

El abuso verbal es una de las principales formas de acoso. Las palabras crueles, los insultos, los sobrenombres, llegan a ser muy creativos y crueles. Esta forma de ataque, va minando poco a poco la autoestima del estudiante. Entonces, el joven comienza a pensar que las cosas que le dicen son ciertas. Incluso, se llega a modificar su forma de pensar y su conducta.

Rechazo Social

La exclusión de los grupos es muy común en el bullying. Esto causa un impacto realmente negativo en la psiquis del estudiante. Algunos cuentan como son rechazados de las mesas a la hora de comer o de hacer grupos de estudio. El rechazo social, puede conducir a formar patrones de pensamiento negativos sobre la misma persona, y sobre los demás.

Ciberacoso

Aunque el bullying no es una práctica moderna, es cierto que su utilización, y las modalidades si han cambiado considerablemente en algunos casos. Todo de la mano de los avances tecnológicos. Es muy común observar cómo se emplea la tecnología para acosar a los compañeros. El ciberacoso, incluye enviar mensajes malintencionados o imágenes reveladoras o modificadas por internet o teléfono celular. Esparcir rumores, o imágenes de este tipo, puede arruinar la reputación de una persona.

¿Por qué algunos jóvenes cometen bullying?

Existen varias razones por las cuales algunos jóvenes se convierten en abusones o bullies. Una de ellas, es que ellos mismos hayan sido víctimas de acoso. Algunos jóvenes que han pasado por esto, reconocen que empezaron a hacerlo porque estaban cansados de ser víctimas de acoso y deseaban encajar.

Otra razón, es que han tenido un mal ejemplo. Muchas veces, la conducta es aprendida en los mismos hogares, de padres o hermanos abusivos. Seguir este patrón de conducta, es bastante frecuente en los jóvenes que provienen de hogares violentos.

Y una de las más frecuentes razones, es que desean esconder su propia inseguridad. «Los aires de superioridad del bully a menudo son una forma de encubrir su dolor y sus sentimientos de ineptitud» (The Bully, the Bullied, and the Bystander, de Bárbara Coloroso) Así es, muchas veces, los jóvenes se convierten en abusivos para esconder o disfrazar sus propias inseguridades y baja autoestima.

¿Quiénes suelen ser las víctimas?

Por lo general, las víctimas de los bullies suelen seguir un mismo patrón. Entre ellos, destacan los que son solitarios, los que son o parecen ser diferentes, y los que muestran baja autoestima.

Los jóvenes que no saben o no se les facilita hacer amigos, por lo general terminan estando solos. Es ahí cuando se convierten en blanco predilecto de los abusadores.

Por su parte, aquellos que parecen ser diferentes siempre son blanco fácil de los abusones o bullies. Estos tienden a burlarse de cualquier «diferencia» que puedan percibir en los demás. Puede ser el caso de la religión, cultura, raza, aspecto físico, alguna discapacidad, forma de vestir o de hablar, o cualquier otra cosa.

En el caso de los que presentan baja autoestima, suelen ser los favoritos, debido a que no se defienden.

¿Qué se puede hacer en esas situaciones?

La principal arma y el mayor regocijo de los bullies es causar daño o sufrimiento, por eso, la mejor forma de evitar el acoso es quitándole a los acosadores su principal fuente de placer.

Acusarlos

Algunas encuestas revelan que más del  50% de las víctimas de ciberacoso nunca revelan lo que sucede. Muchas veces, la causa general, es la vergüenza que sienten. En algunos casos, el temor a las represalias también juega un papel fundamental. Acusar a los bullies puede marcar la diferencia entre mejorar la situación o que todo permanezca igual, e incluso empeore.

Ignorarlos

Si no te ves afectado por lo que te dicen, seguramente perderán el interés y dejarán de hacerlo. Esta es una técnica que ha funcionado a muchos jóvenes que han sufrido de abuso, comentan que esta técnica les ha funcionado bastante bien.

Respuestas inesperadas

También se aconseja responder de forma inesperada, sobre un tema que no tenga nada que ver. O también, se puede tomar la situación con humor. Hacer una broma sobre lo que te estén diciendo, generalmente desarma al abusón o los deja sin saber qué hacer.

Retirarse

Lo más inteligente, es no exponerse a la situación. Es aconsejable evitar los lugares que son frecuentados por los abusones. También, retirarse cuando ven que se acerca el bullie. Tampoco es buena idea tomar represalias, ya que, por lo general, son más fuertes y serán superiores en un enfrentamiento físico.

Mostrar seguridad

Sentirte seguro de ti mismo y demostrarlo, hará que no seas blanco de abusos. Los abusones buscan a los que tienen baja autoestima, porque saben que son blanco fácil. Por eso, si tienes baja autoestima, debes buscar ayudar para valorarte en su justa medida. En este punto, los padres juegan un papel importante. Deben aprender a identificar si su hijo o hija tiene baja autoestima y la razón, para poder ayudar en su recuperación.

Esfuerzos conjuntos

Los entes gubernamentales, instituciones independientes y celebridades, han realizado campañas en contra del bullying. Y cada vez, son más los esfuerzos que se realizan para combatir este creciente mal en la sociedad actual. Los maestros, son parte fundamental para el combate de este terrible mal, y deben estar siempre atentos de estas situaciones.

Recordemos que la responsabilidad recae sobre todos nosotros. Los que son padres, en dar una buena crianza a sus hijos, para que no sean bullies. O para que aprendan a defenderse en estas situaciones. En el caso de los maestros e instituciones educativas, deben estar enfocados a eliminar esta práctica de los lugares de estudio.

El bullying es una práctica detestable contra la que debemos luchar para erradicar de nuestra sociedad.

-Jamás te unas a un maltratador, ni si quiera para no ser abusado. Si lo haces, caes lo más bajo que puedes, pues te conviertes en su seguidor y en un cobarde.-Autor desconocido.

¿Tienes estrés? 10 Consejos útiles para eliminar el estrés de tu vida

En este artículo hablaremos de algunas formas de manejar el estrés que te ayudarán a sacar el máximo provecho a tu tiempo, si sacrificar tu bienestar.

El mundo en que vivimos es cada vez más competitivo. Se exige más de nosotros, tanto en el ámbito académico como en el laboral. A veces, para poder estar a la altura de todos los compromisos y en el afán de ser los mejores, comprometemos un activo muy preciado: nuestra salud. Por eso, 

El estrés puede considerarse o definirse como una reacción del cuerpo, a nivel fisiológico, donde se ven involucrados varios mecanismos de defensa. La finalidad, es poder afrontar una situación que ha llegado a ser percibida como una amenaza, o de mucha más demanda que la acostumbrada. También, puede expresarse como la forma en que el cuerpo reacciona a cierto desafío. La mayoría del estrés causado se percibe como negativo para el cuerpo.

Ahora bien, existe un tipo de estrés, conocido como Eustrés o estrés positivo que se desarrolla para resolver situaciones que requieren más esfuerzo, durante un período corto de tiempo. Por otra parte, el Distrés o estrés negativo, es el que supera la capacidad del cuerpo de volver al equilibrio, causando fatiga, ansiedad, irritabilidad e ira. También puede causar el agotamiento de las fuerzas físicas.

Síntomas del estrés

En la mayoría de los casos, los síntomas del estrés no son fácilmente identificables. La razón de esto, es que son tan normales, que no podemos identificar las causas específicas. Por ejemplo, algunos de estos síntomas pueden ser diarrea o estreñimiento, dolores de cabeza, falta de energía o concentración, cansancio excesivo, problemas sexuales, entre otros. Entonces, las señales de alarma de el estés sobre nuestro puede enmascararse con otras dolencias o pasar desapercibidas por años, hasta que el organismo sufre un colapso.

Causas del estrés

En realidad, son muchas y muy diversas las causas que podemos tener para sufrir estrés. El trabajo y la educación son solo dos de estas. Aunque tal vez sean las más comunes. Esto se debe a lo que comentamos al principio. Se nos exige cada día para convertirnos en superhumanos, y a veces, esos niveles de exigencia vienen de nosotros mismos, de las ansias de perfección.

Estudiar una carrera demandante, o conseguir un trabajo exigente y bien remunerado, son algunas de las principales metas del día de hoy. Sin embargo, la búsqueda incansable por triunfar en estos medios, puede ser tan severa, que el estrés se acumula por montones. Al final terminamos tergiversando el sentido del verdadero éxito y vamos por la vida jadeando en plena carrera, perpetuamente insatisfechos.

¿Sientes que al día le faltan horas? Ten cuidado, ese es uno de los primeros síntomas de estrés.

¿Cómo combatir el estrés por los estudios y en el trabajo?

Con las carreras más demandantes, o incluso a nivel de preparatoria, es importante aprender a manejar el estrés antes de que este se salga de control. También en el trabajo, las situaciones que nos causan estrés irán acumulándose, a menos que aprendamos a controlarlas.

La mejor técnica contra el estrés es ser razonables y una adecuada gestión del tiempo

¿Alguna vez has estado en el tráfico sudando, contando los minutos y pasando rabietas? Esa es una actitud tonta, pero común. Lo cierto es que igual no vamos a adelantar en un atasco de tráfico por mucho que lo deseemos. Entender la diferencia entre las cosas que podemos cambiar y las que no, es el primer paso para ser razonables.

Después, hacer una adecuada gestión del tiempo incluye ser previsivos. Calcular el tiempo que tardamos movilizándonos de un lugar a otro. Priorizar adecuadamente las actividades y no dejar que lo urgente desplace o importante.

Debe haber alguna actividad que te consume tiempo de la que puedas extraer unos cuantos minutos cada día. Además, para evitar los efectos dañinos del estrés deberíamos disfrutar nuestro trabajo y valorar lo más importante. ¿Qué te importa más, el conocimiento o las calificaciones? ¿hacer un buen trabajo o ganar un ascenso?

Respeta los momentos sagrados

La hora de comer, el momento de despertar y unos minutos antes de dormir son momentos sagrados en los que deberíamos concentrarnos en cosas positivas, ocuparnos en agradecer y relajarnos. Claro, no todas las comidas pueden ser en plena paz y en familia debido a nuestros ritmos de vida, pero, al menos una comida diaria, debería hacerse lentamente, disfrutando del momento, y de ser posible, junto a la familia.

No postergar los trabajos

Una forma práctica de hacerlo, es no dejar que se acumule el trabajo. Dejar para otro día las actividades que podemos realizar hoy, es una fuente común de estrés. ¿Por qué? La razón es simple, luego se acumulará mucho más trabajo del que podremos manejar. Tendremos que quedarnos muchas horas dedicados al trabajo, e incluso dejar de dormir, para poder cumplir con alguna asignación. Por eso, resolver los asuntos el mismo día, evitará que se acumule el estrés en el futuro.

No tener distracciones en momentos inoportunos

Las distracciones innecesarias nos hacen perder mucho tiempo y nos impiden terminar nuestras asignaciones a tiempo. Por eso, debemos aprender a identificar las cosas más importantes, y descartar las que no lo son.

Levantarse bien temprano

Aprovechar las horas de la mañana es fundamental para poder cumplir con el trabajo y los estudios. Eso nos permitirá trabajar con la mente fresca, y así, podremos resolver mejor los problemas que se presenten.

Tomar descansos oportunos

Descansar es una parte clave para combatir el estrés. Si tenemos la costumbre de comer mientras trabajamos o mientras estudiamos, pues lo mejor es dejar de hacerlo. Esta costumbre incrementa los niveles de estrés, porque no permite al cerebro descansar de la presión que ejerce el problema que tratamos de resolver. Para un momento, tomar un descanso, comer fuera del escritorio o del lugar de estudio, te ayudará considerablemente a combatir el estrés.

Hacer ejercicio

Mantener una rutina de ejercicio, como ir al gimnasio o correr, ayuda a liberar el estrés acumulado. En esos momentos nos relajamos y dejamos de preocuparnos en exceso. Esto puede ayudarnos a dejar los problemas en la oficina o en el lugar de estudios, en vez de llevarlos a casa. El ejercicio ayuda a liberar hormonas de la felicidad, que nos hacen sentir mejor de forma general, y estaremos más felices que antes de hacerlos.

Dedicar tiempo a las diversiones

Sin importar cuales sean nuestro gusto, dedicar tiempo a ello nos ayuda a combatir el estrés en el trabajo o los estudios. Estos momentos de relajación o diversión, son importantes para ayudarnos a liberar la mente de los pensamientos estresantes. Nos ayudan a «desconectarnos» de la situación. Bien sea leyendo, viendo una película, escuchando música, yendo a la playa, o cualquier otra actividad que sea de nuestro agrado, no podemos dejar de divertirnos y relajarnos con regularidad.

Las mascotas

Aunque no lo creas, las mascotas ayudan a liberar estrés. Algunos piensan que las mascotas están para que las contemplemos. Y para muchos, tener una mascota es una fuente inagotable de felicidad y relajación. Para nadie es un secreto que las mascotas llegan a estar ligadas sentimentalmente a nosotros.  Por eso, jugar con la mascota es una forma muy eficiente de liberar el estrés por los estudios y por el trabajo.

Dormir el tiempo necesario

La falta de sueño aumenta el estrés. Si el cerebro no descansa lo suficiente, su capacidad para resolver problemas se verá seriamente comprometida. Un sueño reparador, es una forma eficiente y efectiva de combatir el estrés. Claro, esto debe ser en su justa medida. Tampoco es recomendable excederse. Por lo general, bastará con unas 6 a 8 horas de sueño diarias para lograr un descanso adecuado del cerebro y el cuerpo.

Aunque sabemos que los estudios, bien sean universitarios, de postgrado, o de preparatoria, causan grandes cantidades de estrés, como también sucede con el trabajo, podemos controlarlo. Recordemos que la medida justa de estrés puede llegar a ser beneficiosa para nuestro cuerpo y mente, y ayudarnos a rendir al máximo. Sin embargo, el exceso de estrés causará el efecto contrario, pudiendo llegar a niveles fuera de control. Por eso, puedes seguir estos prácticos consejos que hemos dado. Verás como el estrés empieza a disminuir, y también, podrás constatar como mejora tu calidad de vida.

¿Cómo decidir qué carrera estudiar? 6 consejos que te ayudarán a elegir

En el momento en el que decidimos que carrera estudiar transitamos por una de las decisiones más trascendentales y si se quiere más complejas de la vida. ¿Qué carrera estudiar? Es una pregunta muy común entre los jóvenes que aspiran iniciarse en una carrera universitaria o técnica que vaya a formar parte en un futuro de sus vidas.

Esta pregunta puede crear un alto grado de ansiedad e incertidumbre en la juventud aspirante; y con razón, porque es que se trata de una pregunta que implica una decisión realmente trascendental – quizás la decisión más importante que un joven tomará en su vida profesional.

Algunos jóvenes tienen la venia de la vocación. De hecho, se pasan años anhelando el momento de llegar a la universidad y estudiar eso que siempre han soñado. Pero lo cierto, es que son contados. En la mayoría de los casos, hay mucha expectativa y emoción, pero también algo de temor al preguntarse ¿cómo decidir qué carrera estudiar? Si ese es tu caso, en este artículo podrás aprender 6 aspectos fundamentales a la hora de elegir acertadamente tu carrera.

¿Por qué es tan importante elegir bien?

Lo cierto es que un joven o una chica que tiene toda la vida por delante, podría pensar que su elección no es tan importante. Pero los datos estadísticos y las pruebas científicas confirman lo contrario. Seligman, reconocido precursor de la sicología positiva menciona que la elección de la carrera está entre las 3 decisiones más influyentes en la “auténtica felicidad”, equiparable incluso, ante la decisión de contraer matrimonio.

Asimismo, Ken Robinson, en su libro: “El elemento” nos recuerda que: descubrir tu pasión, lo cambia todo. Por el contrario, al estudiar una carrera que no va con nosotros, nos encaminamos a ser profesionales mediocres.

De acuerdo con Larry Smith (Profesor de Economía de la Universidad de Waterloo, Canadá), esta decisión debe ir orientada hacia lo que realmente le apasiona al joven o a la joven aspirante. Se trata de una decisión que debe ir orientada a hacia “su gran amor”, a lo que represente la expresión más alta de su talento, de sus verdaderas fortalezas, aquellas que residen en lo más profundo de su ser. Para conseguirlo el Profesor Smith recomienda poner especial atención en aquello que verdaderamente el joven o la joven aspirante desea, aunque parezca inalcanzable.

Estudios del Centro del Centro de Investigaciones Psicológicas de la Universidad de Los Andes, revelan la importancia que un joven aspirante tenga claro cuál es su verdadera vocación al momento de realizar la escogencia de su carrera universitaria, técnica, o cualquier tipo de oficio que vaya a formar parte de su proyecto futuro de vida. Esta claridad en la vocación es necesaria porque nos referimos a que el joven decidirá la actividad a la cual le dedicará su vida, la actividad en la cual pretende labrarse un futuro y sostener una familia con satisfacción y felicidad.

6 consejos prácticos que puedes ayudarte a elegir adecuadamente tu carrera universitaria

1. “Tú carrera no es un legado, no se hereda, ni se toma prestado”

Con este verso, se hace la reflexión a una verdad fundamental, la carrera no se hereda. Si la tradición de tu familia ha gestado una generación de médicos ilustres, pero la medicina no es lo tuyo, deberías ser sincero contigo mismo y con los demás.

Es normal que haya ciertas esperanzas de los padres y otros familiares sobre ti, pero estas no te obligan a elegir por mero sentimentalismo. ¿Comprendes que tus probabilidades de éxito son más bajas mientras menos afinidad tengas con la carrera elegida? Y más importante aún, ¿comprendes que, si terminas con éxito tu carrera, esta se convertirá en tu profesión? es decir, que pasarás toda tu vida haciendo algo que no te encanta.

En este asunto, debes ser sincero y asertivo. En la mayoría de las culturas existe el derecho a elegir, pero siempre está la tentación de complacer a otros y el peligro del autoengaño. Por supuesto, tu entorno siempre influirá. De hecho, Investigadores de la Universidad de Yale encontraron que factores externos relacionados con el medio en el que se desarrolla el estudiante y conformados por determinadas estructuras sociales, económicas y culturales, pueden resultar determinantes a la hora de escoger una carrera universitaria o técnica. Entre estos factores se encuentran la familia, las amistades, la oferta educativa, la duración de los estudios, los mitos o estereotipos profesionales y las posibilidades de salida laboral, constituyen el complejo escenario desde el cual el aspirante se posiciona a la hora de enfrentar la elección de su carrera.

2. Cuidado con eso de dejarte llevar por tu corazón

Eso de que el corazón tiene la razón y te ayuda a tomar decisiones correctas es una idea muy bonita, pero errónea. La realidad es que este tipo de decisiones deben tomarse con cabeza fría. Ahora bien, está probado que hay un sexto sentido que ayuda a la hora de tomar decisiones, y puede ser lo que algunos confunden con el corazón. Este sentido es: la intuición.

La intuición, como menciona Eduardo Punset, ha sido menospreciada por la educación formal, pero es un grave error. ¿Recuerda alguna ocasión que algo te decía que no hicieras esto o aquello y al final era la decisión correcta? -Bueno, esa es la intuición en acción.

Este sexto sentido es especialmente útil cuando tienes que elegir entre varias opciones, pero ten cuidado; este sentido es muy útil para descartar, no para decidir de forma definitiva. Entendiendo esto, luego de que has descartado ciertas opciones, eventualmente te quedarán dos o más ¿cómo elegir la carrera correcta si me gustan ambas? Veamos el siguiente consejo.

3. Sopesa detalladamente los pros y los contras de cada elección

Haz una lista a conciencia. Por ejemplo, si quieres estudiar biología marina, pero no hay océano en tu país y tus medios económicos no son los más óptimos, sería algo soñador mantener esa primera opción. Pero no tienes porqué renunciar a tu sueño. Al contrario, una decisión acertada sería estudiar Biología. Después de licenciarte como el mejor en tu clase, conseguirás una beca, una especialización o un trabajo que te permita aprender esa rama que siempre quisiste.

Has de ser equilibrado. Perseguir tus metas de manera realista. Entendiendo que, aunque tengas la vista en el cielo, los pies deben estar sobre la tierra. Pero, ojo, no debes ser demasiado pesimista. La lista de ventajas y desventajas te permitirá hacer una comparación crítica de “tú mejor opción” entendiendo que tu panorama estará dibujado según lo que tú eres sumado a tus circunstancias personales.

4. No te limites

Vivimos en un mundo donde se han roto todos los paradigmas. No te limites, explora al máximo tu potencial y piensa cómo hacer para que tú elección sirva de impulso para tu crecimiento personal.

En este apartado cabe destacar dos motivaciones frecuentes, que son desequilibradas y llevan a la desilusión:

  1. El soñador o soñadora que cree que su carrera será un cuento de hadas. Las listas de desertores del primer año de universidad están llenas de chicos que chocaron contra la realidad y salieron desilusionados de ella.
  2. El escéptico que piensa que una carrera es solo un medio para ganar mucho dinero. La realidad es que la lista Forbes de los más ricos del mundo están minadas de personas cuyas profesiones son uy dispares. Ganar dinero es una motivación realista para estudiar, pero no debe ser el motor de tu elección, porque el resultado será el mismo que el de los ilusos.

5. Explórate, conócete y acéptate

El mundo de hoy es pluripolar. Si la danza es tu mayor pasión, piensa cómo convertir ese talento en una profesión respetable y rentable. Claro, en este punto deberíamos combinar las pasiones y preferencias con nuestros talentos verdaderos.

Te sorprenderá saber que muchos descubren su vocación a mitad de una carrera equivocada, o incluso, en etapas posteriores de su vida. Lo que sucede es que, en su momento, no tuvieron la guía correcta.

Existen diversos test vocacionales, tanto offline como online. Anímate, haz cuantos puedas y conócete a ti mismo. Sé lo más sincer@ posible en las respuestas y así podrás tener una idea de tus afinidades y aptitudes.

Si sientes que no tienes grandes talentos, acéptate. Quiérete como eres. Estamos en la época de los baby Einstein, todos quieren ser niños genios, pero lo cierto es que la sociedad no necesita que tu coeficiente intelectual sea el más alto del mundo. Si descubres en lo que eres bueno, lo demás, es lo de menos.

Hay al menos siete tipos de inteligencia ¿sabes en cuál eres más sobresaliente? ¿Te imaginas a Lionel Messi lamentándose por no ser bueno en lengua o matemáticas? Puedes soltar el peso de tener que ser un genio o ser famoso o ser rico. La motivación final de todo ser humano es tener éxito y ser feliz, y eso dependerá de tus propias pretensiones.

Para conseguir tu verdadera vocación te recomendamos hacerte dos preguntas¿para qué creo yo que soy bueno o buena y, por tanto, puedo desempeñarme con éxito, y qué es lo que me interesa, en términos personales, hacer en mi vida futura?”. La balanza siempre debe llevarte hacia lo que realmente te interesa en términos personales, aquello que realmente te hace feliz; recuerda que tener aptitud hacia una actividad específica (destreza-capacidad) no determina que se tiene vocación para ello.

6. Vive en tu propio elemento

La elección vocacional es también una expresión de la personalidad, que se relaciona con la identidad del estudiante y depende del reconocimiento realista de las propias habilidades e intereses. La identificación de los gustos personales, así como de las aptitudes o capacidades potenciales para desempeñarse en un ámbito determinado, es un proceso de indagación interna que resulta fundamental en el momento de la elección. Para conseguir la vocación la recomendación es entonces preguntarte por esa pasión, por ese gran amor, sólo contestando en profundidad y con sinceridad esa pregunta conseguirás tu verdadera orientación personal.

Estos 6 consejos prácticos te ayudarán a sopesar la decisión sobre ¿cómo elegir qué carrera estudiar? Pero recuerda que son solo eso, consejos. Tú eres quien debe decidir de manera concienzuda cuál será tu profesión. Recuerda, es un privilegio tener libertad de elegir, usa bien ese regalo.

Algunas reflexiones finales sobre la orientación vocacional

Es recomendable transitar un proceso de orientación vocacional, este proceso no surge de manera espontánea, sino que se desarrolla en el tiempo y puede ser motorizado por los padres, madres y representantes, colegios, liceos, institutos privados, y otros espacios de orientación vocacional. Es importante que el joven se tome su tiempo para desarrollar y reflexionar sobre este importante asunto.

Resultados provenientes de diversos centros de investigaciones psicológicas revelan la necesidad que tienen los jóvenes de contar con espacios educativos que les permitan conocer y desarrollar una visión a futuro, ya que aparte de carencias específicas a nivel de conocimientos, los alumnos exhiben falta de motivación, pues desconocen las fortalezas o debilidades que les lleve a la toma de decisiones.

Este proceso de orientación, más que una rutina de detección de aptitudes, debe ser un proceso donde el joven pueda darle sentido a su vida y así evitar que caiga en la mediocridad. La orientación vocacional debe posibilitar al estudiante a interactuar con las características propias y las del horizonte profesional, por lo que el orientador tiene la responsabilidad no sólo de ubicar un área específica para el estudiante, sino de capacitarlo para que maneje con instrumentos eficientes, un mundo interno y profesional cada día más cambiante y complejo.