|
Jul 2 2009 |
|
Estas actitudes reflejan que nuestra autoestima ha sufrido un terrible bajón o que nunca ha sido lo suficientemente fuerte como para ver las cosas de una forma más realista. Valgan verdades, las ideas negativas muchas veces responden a nuestros propios deseos de “hacernos las víctimas” para esperar que alguien nos rescate y nos haga sentir queridos, aunque lo primero no llegue a suceder. Estaremos seguros de nosotros mismos en la medida en que nos aceptemos con todas nuestras virtudes y defectos, aprendiendo a reírnos de nosotros mismos y a cambiar las cosas que creemos necesarias, pero sin creer que tenemos que ser perfectos. Nunca van a faltar las personas que nos critiquen con buena o mala intención, así que está en nosotros saber si les sacamos provecho o no a lo que nos dicen. Dos cosas que impiden nuestro crecimiento son la tendencia a generalizar las cosas y a pensar el “blanco y negro”. No podemos afirmar que por el fracaso en una actividad vamos a ser unos “eternos perdedores” ni que las personas que no tienen nuestra misma opinión están en nuestra contra. Eso es cerrarse a las posibilidades de cambiar y, por tanto, de poder ser mejores personas. Por otro lado, pienso que la raíz de muchos de nuestros miedos a ser lastimados por el rechazo de los demás se originan porque somos muy críticos con ellos y creemos que si nos equivocamos van a reaccionar igual o peor que nosotros. Si bien no digo que tengamos que pasar todo por alto, sí podemos comenzar por resaltar las cosas positivas antes que las negativas. La buena vibra es la mejor medicina contra el desánimo y las inseguridades. Fuente: Psicologia Online Imágenes: Cuidando mi Mundo Tags Blogalaxia: Teens, Salud Emocional, Fortalecer Nuestra Autoestima. |
Lea más
Posts relacionados: Consejos, Salud Teen
- Cómo enfrentar las turbulencias aéreas
- Cuáles son los pasos para votar
- Cómo afrontar los cambios en la familia
- Por qué debo aprender a perdonar
- Cómo protegerme de los riesgos en Internet
Cuántas veces hemos pensado que ninguna cosa nos sale bien, que no tenemos ningún talento o que le caemos mal a todo el mundo. Seguro que nos ha pasado más veces de las que quisiéramos y lo peor es que no hacemos nada por impedirlo.























