
No hay duda de que los celulares son una herramienta tecnológica de gran utilidad, a tal punto que algunas personas han cancelado su línea fija porque al llevar su teléfono móvil a todos lados ya no les hace falta.
Sin embargo, para otros -especialmente jóvenes- este “mágico aparatito” puede pasar de una necesidad cotidiana a un objeto de dependencia en torno al cual giran sus vidas. Esto es lo que se conoce como la “cel-adicción” o adicción a los celulares.
¿Cómo podemos darnos cuenta de que nuestro celular es simplemente un medio para comunicarnos o de que tiene un valor mayor? Pues los que padecen “cel-adicción” desarrollan un vínculo emocional tan fuerte con el aparato que no conciben más de noventa minutos sin hacer una llamada o mensaje de texto.
Si no les permiten hacerlo, se ponen muy inquietos y molestos hasta que idean la forma de escaparse a seguir enviando mensajes. Y en caso se hayan olvidado su celular en casa, se escapan a recuperarlo o probablemente le pidan prestado a alguien el suyo, acabándose todo el saldo disponible.
Pero eso no es todo. Poco a poco van sintiendo que un celular no es suficiente y se compran varios modelos con características diferentes. A cada uno -si ya no tienen Blackberry- les añaden conexión a internet, de modo que pueden revisar sus correos a cada momento con la excusa de que es por motivos de trabajo o escuela.
Si se han reconocido en estas características, no les hará mucha gracia que les digan adictos. No obstante, es un problema que se agravará con el tiempo y que en vez de mantenerlos “actualizados” los apartará de su familia y amigos, ya que impedirá que se adapten al grupo por estar siempre pendientes de sus teléfonos.
Sea que padezcan de “cel-adicción” o que conozcan a alguien con ese problema, lo mejor es buscar la orientación de un psicólogo que los ayude a establecer horarios de uso y les indique otras actividades para que vayan perdiendo la ligazón al artefacto. Y si tienen hermanos menores de dieciséis años, aconsejen a sus padres que todavía no les compren celular, porque son más proclives a volverse dependientes.
Fuente: Reflejo Social
Imagen: Scott Counseling
Tags Blogalaxia: Teens, Salud Emocional, Dependencia, Celulares, Cel-Adicción.
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