
Dicen que los polos opuestos se atraen. Con mayor razón cuando ese opuesto tiene unas características que lo hacen prohibido para nuestros padres y por ello todavía más tentador para nosotras.
No sé si será su forma de caminar, de hablar (bueno, de lo que podemos escucharles porque generalmente son de pocas palabras) o su penetrante mirada, pero muchas veces las chicas “buenas” caemos rendidas a los pies de los chicos “rudos”.
Podemos tener un chico guapo, inteligente comprensivo, dulce y caballeroso a nuestro lado -en otras palabras, al “novio perfecto”-. Pero siempre nos quedarán las ganas de estar con el “hard” de nuestro barrio o escuela, aunque por ello la relación diste mucho de la apacible felicidad que nos daba nuestro tierno galán.
Ese afán de vivir un tórrido romance en el que experimentemos una constante angustia porque el susodicho no nos llama en días, se olvida de las cosas importantes y hasta nos provee de cornamenta se debe acaso a que nunca antes experimentamos emociones fuertes y a que mientras peores referencias nos dan, aumenta nuestro deseo por esa especie de “amor apache” que tan lastimadas nos deja al final.
Pero a pesar de ser una reacción natural ese gusto por lo prohibido, también puede significar una falta de autoestima cuando colocamos en un pedestal a alguien nos puede tratar mal y estamos dispuestas a soportarlo por satisfacer nuestras fantasías.
Por más que pensemos que lo podemos cambiar con nuestro amor, eso dista mucho de la realidad, ya que generalmente estos chicos “rudos” necesitan que alguien los ponga en su sitio y les quite los “humos” de galanes empedernidos.
Si estamos con un chico muy lindo y aún así no nos sentimos completamente felices con él, antes que “sacarle la vuelta” es preferible terminar la relación o darnos un tiempo para encontrar la experiencia que tanto estamos buscando (si la encontramos y con lo que ello implica).
Pero también hay que correr el riesgo de que al desilusionarnos de nuestra fantasía -porque muchas veces esos “rudos” solo son pura apariencia- y queramos volver con nuestro dulce ex, él ya se haya buscado otra novia (y con todo derecho). Así que antes de deshacer lo bueno que tenemos, mejor consultémoslo bien con nuestra almohada.
Imagen: Babble
Tags Blogalaxia: Teens, Romance, Chicos Rudos.
Lea más
Posts relacionados: Amor, Solo chicas
- Diferencia entre amor, enamoramiento e ilusión
- Cómo celebrar un San Valentin entre solteros
- Tutoriales: tarjetas creativas para San Valentin
- Qué signfica ser consecuente y cómo serlo
- Cuándo es el mejor momento para declarame