freaks2.jpg

Cuando llegamos por primera vez a una escuela o vecindario, es normal sentirnos como el “bicho raro” del lugar. Más aún si todas las miradas están puestas en nosotros y no precisamente por admiración.

Pero a pesar de que nos haya costado un poco, finalmente terminamos por adaptarnos y convertirnos en parte del grupo. Al menos eso debería ser lo ideal. Porque a veces la sensación del “bicho raro” se vuelve algo constante, tanto para nosotros como para los demás, que terminan por llamarnos “freak”.

Esta palabra, que suena tan raro como su nombre, se utiliza para referirse a algo o a alguien que no se parece al resto e incluso llega a inspirar temor por ello. Y valgan verdades, el “miedo” muchas veces es acompañado de burla.

La forma de vestirnos, de hablar o algún pasatiempo poco común basta para que los demás marquen una diferencia negativa y traten de humillarnos. Claro que no todos juzgan igual, pues otros chicos(as)  -sean o no “freak”- nos valoran por ser distintos, llegando a tener una amistad más duradera y leal.

Ser “freak” también implica tener la suficiente valentía para seguir siendo como somos a pesar de las burlas. Es normal que nos sintamos solos e incomprendidos, pero definitivamente es cuestión de buscar personas con intereses parecidos, aunque teniendo cuidado con algunos que quieran aprovecharse de nuestros sentimientos para inducirnos a cosas de las que podemos arrepentirnos, como una adicción u otros peligros.

Si lo pensamos bien, cualquiera puede llegar a sentirse “freak” en algún momento, porque nadie es copia fiel de otra persona y eso es lo que nos hace especiales. Así que quien se sienta “raro”, recuerde (por más que suene contradictorio) que es cosa común y no trate de cambiar porque sería muy aburrido.

Fuente: Legba

Imagen: Timeisrunningout

Tags Blogalaxia: Teens, Consejos, Freak.

Bajar el Audio