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Pasar de unos leves hincones en la parte baja del abdomen a unos incontrolables cólicos en cuestión de minutos es lo que suele ocurrirle a gran cantidad de chicas como producto de la menstruación. Y el malestar no termina ahí, pues generalmente se suman otras molestias, como jaquecas, dolores de espalda, náuseas y hasta escalofríos.

Lamentablemente, a veces las pastillas no son suficientes o demoran en surtir efecto. Mientras tanto, hay que darles una ayuda para que nos alivien rápidamente y podamos continuar con nuestras actividades de forma normal.

Por experiencia propia les puedo decir que los mejores calmantes son las infusiones naturales. Una taza caliente de manzanilla, orégano o ambos combinados producirá que la sangre circule de manera fluida y empiece a disminuir el dolor.

También es importante el abrigo externo. Una bolsa térmica de agua es de gran utilidad para que expanda su calor hacia los ovarios, que es donde se origina el dolor. Sobre todo si la colocamos en la espalda baja, pies y la piel que cubre los ovarios.

Con estos remedios, una frazada y una siesta en posición fetal (de costado y con las rodillas flexionadas hacia arriba) los cólicos irán pasando casi sin darnos cuenta. Además, el descanso nos dará la energía para combatir la tristeza y mal humor que suelen producirse cuando tenemos “las hormonas revueltas”.

Estos consejos no solo sirven en el preciso instante de los cólicos menstruales, sino que conviene aplicarlos desde unos días antes para que no sean tan fuertes. Más vale prevenir que lamentar.       

Imagen: Inka Natura

Tags Blogalaxia: Teens, Salud, Cólicos Menstruales.

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