
¿Te avergüenza pararte frente a todos tus compañeros de clase? ¿No soportas las miradas y risas de las personas a tu alrededor cuando te ocurre algún percance? ¿O simplemente no das tu opinión temiendo estar equivocado?
Por lo general, a nuestra edad la imagen que proyectamos hacia los demás nos afecta sobremanera. Siempre queremos caerle bien a todo el mundo o ser los más populares. Y no hay nada de malo en ello. Sin embargo, no debemos dejar que nos lleve a la frustración, angustia o depresión si es que no ocurre.
La clave está en tener más confianza en nosotros mismos. Claro que de la noche a la mañana no nos volveremos unos expertos oradores. Pero si pensamos que el resto también comete errores y no tiene la intención de atacarnos o burlarse de nosotros, iremos ganando seguridad más pronto de lo que pensamos.
Si tenemos la oportunidad de estar frente a un público, actuemos con mucha naturalidad y sencillez. En caso nos pase algo bochornoso, aprendamos a reírnos de nosotros mismos.
De esa manera los demás nos tendrán mayor respeto y aprecio. Y si escuchamos comentarios burlones u ofensivos, basta con ignorarlos porque quiere decir que esas personas buscan desahogar sus propios complejos.
Nunca dejemos de decir lo que pensamos por temor a equivocarnos o no coincidir con la mayoría. Defender lo que pensamos y sentimos nos hace más valiosos y ayuda a crecer. Ese será nuestro más grande acierto.
Imagen: Educate Street
Tags Blogalaxia: Teens, Consejos, El Qué Dirán.
Lea más
Posts relacionados: Consejos
- Siete consejos para ahorrar y ganar dinero extra
- ¿Cómo empezar mi propio negocio?
- Cómo reciclar papel en casa y ahorrar dinero
- Cómo hacer mi maleta para un viaje
- ¿Tarjetas de crédito? ¡Sí, yo quiero!